AE

Light Design
Alejandra Escobedo

Alejandra Escobedo

Lighting & Stage Designer

Cuerpos de luz: Apuntes sobre la iluminación escénica

¿Cómo se imaginan que funciona la luz en un espectáculo?

Empecemos con un principio básico para el ser humano: Gracias a la luz, el mundo puede ser visto. Es uno de los estímulos principales del ser humano. Ejemplo: el día empieza cuando sale el sol y acaba cuando ya no hay luz. 

Arquitectonicamente, nuestros paisajes son fijos. Es decir, fisicamente el espacio no cambia de no ser por la luz y el tipo de luz que esté iluminando el aire y el objeto reflejado que parece crear la calidad de ese día o ese momento, la hora del día, etc. 

Si los paisajes no cambian, permanecen estáticos y lo que los hace parecer distintos es la luz, ese movimiento lumínico debe estudiarse rigurosamente para que el objeto que refleja esa luz denote una atmósfera determinada. Lo mismo sucede con la escena, ésta cambia gracias a la luz. ¿Desde dónde debe iluminarse? ¿Cómo debe cambiar? Es el momento para plantear y responder preguntas. 

Pensemos en algo que valga la pena mirar por si solo o que cobre sentido sólo cuando es habitado por emociones. Pareciera que va de la mano, no?… ¿Cómo es que un objeto recibe una carga emotiva? La experiencia, el tiempo, el símbolo y el significado, son algunos ejemplos. ¿Qué relación tengo con él? ¿Esa misma relación la tendrán los demás?

Llevo ya un tiempo indagando sobre el trabajo del iluminador escénico a lo largo de mi carrera profesional  con la intención tanto de reflexionar como de compartir el conocimiento y he llegado a la conclusión de que consiste en la habilidad de concebir una visión para la realidad de la ficción. En palabras de Richard Pilbrow, “living light for living people”(2000) (iluminación viva para gente viva). 

Situando el contexto del campo laboral en la iluminación en Mexico, contexto del iluminador en el pais              Abordar problemáticas  mi búsqueda personal y, sobre todo, a indagar en mi propio trabajo, he encontrado también algunas limitantes. 

Estudié escenografía e iluminación en la Escuela Nacional de Arte Teatral. Sin embargo, a la hora de querer investigar más sobre el diseño de iluminación, me di cuenta que es muy poca la teoría que se ha generado específicamente alrededor de la iluminación escénica. La bibliografía es escasa y, además, cuenta con la desventaja de ser cara y no estar en español. Apenas está el libro de Arturo Nava(2015) y Eli Sirlin(2006). Las revistas de iluminación se centran en espacios arquitectónicos (tanto interiores como exteriores), y en el trabajo cinematográfico, dejando de lado la escena. 

Pareciera que un iluminador sólo se forma “sobre la marcha”. ¿Por qué no se ha estudiado la iluminación con el mismo rigor que los métodos de técnica en danza clásica, contemporánea, coreografía ó bailarina ejecutante? Considero indispensable la generación de teoría e información sobre nuestro trabajo para se comprenda su importancia en las artes escénicas.

El arte necesita de fondo y forma para llevarse a cabo. Podría parecer que la iluminación únicamente es parte de esa forma en que un espectáculo es presentado, sin embargo, para poder dotar de vida a la escena, la iluminación debe tener un diálogo con aquello que toca con la luz. La palabra teatro significa lugar desde el que se mira y esa mirada física no sería posible con ausencia de luz. 

Más allá de enfatizar y señalar las emociones, la luz es un elemento que unifica una puesta en escena, dándole mayor significado al resultado final. Mi trabajo es parecido a pintar de manera tridimensional: deben cuidarse los colores y las formas, al mismo tiempo que debe tener un sentido estético y emotivo.

Proceso de diseñar iluminación, para mi, consiste en hacerme varias preguntas constantemente, pensar en qué sensaciones me genera la pieza u obra que voy a iluminar, recordar, investigar, recolectar pistas para luego estudiarlas, observar ensayos, imaginar e imaginar hasta llegar a un punto introspectivo en el diálogo conmigo a la par del diálogo con el director. En palabras de Richard Pilbrow Imaginar ó concebir una visión y trabajar para hacerla realidad. 

Gracias a la tecnología y el gran desarrollo que ésta ha tenido a lo largo de los últimos años, hemos podido tener mayores herramientas para manipular la luz en el escenario. Es decir,  aprovechar al máximo el poder visual y emocional que aporta la iluminación. Aplicarle un poco de esto a la escena para acompañar e influenciar la acción con todo el potencial dramático que tiene. La chispa adecuada de estos elementos en el espacio escénico habitado por el actor(ó bailarín, cantante de ópera, etc) y estaremos creando un teatro vivo y alucinante… ó al menos, intentándolo. 

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